Los filtros en la ventilación mecánica como clave en la calidad del aire interior
La contaminación atmosférica, que es considerada el cuarto factor de riesgo para la salud humana, consta de partículas en suspensión que provienen de dos fuentes de emisión distintas: por un lado, las generadas por la raza humana y, por otro lado, las derivadas de la naturaleza. En el primero de los casos se incluyen los gases emitidos por los tubos de escape de los vehículos, así como los producidos por la construcción o bien la tecnología generadora de energía, mientras que en el segundo se contempla desde el polen hasta los incendios forestales, pasando por la arena u otros materiales que el viento traslada de un lugar a otro.